El samurái emerge del torbellino, su silueta recortada contra un cielo de ceniza. Cada golpe es un relámpago, cada corte una sílaba de furia. La sangre danza como tinta roja sobre un lienzo gris, y el viento lleva el eco de un antiguo juramento — Musashi, espíritu de guerra, que pelea no por victoria, sino por destino.




Valoraciones
No hay valoraciones aún.